Llevo unos dias algo locos... y lejos del rock. Lo último un poco rockero decente que escuché fue el nuevo disco de Hamlet, luego llegó la semana santa a Salou y poca música o nada he podido escuchar. Al menos rockera. Me ha dado por un par de temas de Conchita, algo antiguo de Shakira, un par de temas de Calle 13 (gran sorpresa!) y por supuesto, algo de uno de los tipos mas curiosos de esto de la música comercial, el colombiano Juanes. Un tipo con mucho talento para la guitarra pero que lo ha desdeñado
con sus dos últimos discos, nada inspirados para mi. Lo que no quita que "Un Dia Normal" sea un buen disco.
Mi amor por Juanes viene de los dias que estuve en Colombia, concretamente en Medellín. Por aquellos días, yo tenía una relación que mas vale la pena olvidar, es mas, la tengo olvidada por completo, de la que lo único que recuerdo fue mi viaje a Medellín, Shakira y Juanes. Allí obviamente estos artistas son algo así como semi-dioses, sobretodo Juanes, mucho mas cercano y concienciado con los problemas de Colombia. Al menos en aquellos dias.
Me enamoré de ese país desde el momento en que pisé su suelo. Maravillosa comida, maravilloso clima, paisaje, aire, música... y su gente. Sobretodo sus mujeres. Ya os he dicho que fui con novia, pero seamos sinceros, donde me las daban... las tomaban. Evidentemente aquella relación se fue a tomar por el culo, porque si algo tienen las mujeres de bueno es que si se enamoran de otro, no tienen reparo en darte una patada en el culo y decirte que te hagas las maletas. Los tios podemos cepillarnos a quien nos dé la gana, luego volver con la de siempre y no sentir nada, no expresar nada y sobretodo no sentir nada. Ojalá fueran ciertos los rumores que me echaban en cara esos días de que me iba con una o con otra por ahí, al menos hubiera follado con alguna, porque con la que tenía, no es que me pusiera mucho la cosa, y bueno, era recíproco. Pero dejemos el tema de la ex-, que no lleva a nada y para lo unico que sirve es para componer la balada del nuevo disco de turno...
A lo que yo iba era a recordar la magia de escuchar una letra y una canción en el mismo sitio donde se creó. Recuerdo recorrer las calles de Medellín en un coche alquilado, viendo sus gentes, los niños pidiendote que les compres tabaco, chicles, o lo que sea en cada semaforo, recuerdo a los "desplazados" (los campesinos que la guerrilla echó de sus tierras para plantar coca) perdidos y mendigando por las calles, recuerdo las chabolas donde vivian los mas pobres, y las zonas fortificadas y con vigilancia privada de los mas ricos, el estadio de futbol, la noche de Medellín, con el mejor aguardiente antioqueño y me repito viendo bailar a las mujeres mas hermosas y calientes del mundo... y no puedo evitar recordar a Juan... esos niños que cuando a las tres de la tarde de cada día de Octubre se ponía a llover exactamente 35 minutos (curioso clima) se escondían como podían debajo de un cartón, mirando sin mirar, echando de menos alguien para los que su vida signifique algo... esta es la historia de Juan...
miércoles 15 de abril de 2009
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1 comentarios:
Me ha gustado mucho el escrito ray, no sabía toda tu historia con Colombia!
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